Enviado por Raquel (no verificado) el Lun, 23/07/2007 - 08:37.
Hola Benito
Espero que el bacalao te diese fuerzas para seguir tu etapa si cabe con mas fuerzas. Asique al final saliste a las seis, eso supongo seria porque te lo estabas pasando bien con la compañia, me alegro mucho. Un saludo y espero termines esta aventura tal y como tenias previsto.
Subiendo hacia Fornelos de Montes iba como una moto, mejor que nunca. Y yo me preguntaba que sería lo que me daba tantas fuerzas. ¿Sería el bacalao?, ¿el agua que bebí en Mondariz-Balneario?, ¿el haber estado en la capital mundial del ciclismo?.
El bacalao estaba exquisito y la compañía y el recibimiento que me hicisteis en Ponteareas me dió un montón de energía. Me sentí como en casa.
Por un azar del viaje al final terminé mi etapa en Ponte Caldelas; lugar donde se celebraba el campeonato gallego de contrareloj. Me encontré allí con Carballido y él me dijo que lo que me hizo volar fue el chupito que me tomé al final de la comida.
Bueno, sería un poco de todo pero en Ponteareas me sentí genial. Os debo unos cuentos. Besos.
hola Benito
Hola Benito
Espero que el bacalao te diese fuerzas para seguir tu etapa si cabe con mas fuerzas. Asique al final saliste a las seis, eso supongo seria porque te lo estabas pasando bien con la compañia, me alegro mucho. Un saludo y espero termines esta aventura tal y como tenias previsto.
El bacalao al Corpus
Hola Raquel
Subiendo hacia Fornelos de Montes iba como una moto, mejor que nunca. Y yo me preguntaba que sería lo que me daba tantas fuerzas. ¿Sería el bacalao?, ¿el agua que bebí en Mondariz-Balneario?, ¿el haber estado en la capital mundial del ciclismo?.
El bacalao estaba exquisito y la compañía y el recibimiento que me hicisteis en Ponteareas me dió un montón de energía. Me sentí como en casa.
Por un azar del viaje al final terminé mi etapa en Ponte Caldelas; lugar donde se celebraba el campeonato gallego de contrareloj. Me encontré allí con Carballido y él me dijo que lo que me hizo volar fue el chupito que me tomé al final de la comida.
Bueno, sería un poco de todo pero en Ponteareas me sentí genial. Os debo unos cuentos. Besos.