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Etapa 3: Soutomaior - Vilaboa - Moaña - Cangas - Bueu - Marín - Pontevedra - Poio - Sanxenxo

Fecha de la etapa: 19/05/2007

Hoy me he levantado a las 6 y media. Voy cogiendo experiencia y he recolocado las cosas. A mano lo imprescindible, la cámara de fotos, el móvil y las pegatinas de A Voltas cos Contos para regalar a todos aquellos que me están ayudando.

En mi viaje utilizo mi hoja de ruta y a la mínima duda pregunto, el mapa casi no lo utilizo, es más eficaz la gente y también es una manera especial de viajar. La verdad, sin toda esa gente sería imposible llevar a cabo este viaje. La gente alucina con lo que estoy haciendo y ya no hace falta ni preguntar. Me ven la pinta que llevo y con hacer el ademán de preguntar pues ya está, lo que haga falta. Es una ayuda impagable. Tened en cuenta que la bici pesa un montón, el día que tenga la oportunidad la peso y os lo digo, y si en un despiste me meto por una cuesta abajo pues puedo perder un montón de tiempo. Con todo también tiro de mi intuición, mis sentidos están todo el día alerta. Los coches, las curvas... La bicicleta y yo

ya somos uno y vamos totalmente acoplados. Bueno, pues nada, la crónica de hoy va dedicada a toda esa gente que hoy me encontré por el camino y que me han ayudado a que hoy hiciese un etapón, nada menos que 104 km. Pues nada, preparé todo y salí del hotel en el que estaba alojado en Arcade. Como el camarero me dijo que el castillo de Soutomaior estaba cerca y no había mucha cuesta pues aproveché para subir. La gente debe medir con una cinta elástica porque al final eran un poco más de lo que me dijo pero no me importa. Me mueve la ilusión de que, siempre que pueda, sacar una foto del lugar más emblemático de cada uno de los ayuntamientos. Después de sacar la foto del Castillo de Soutomaior pues sali dirección al ayuntamiento de Vilaboa. En el centro de Arcade me pierdo y acabo cruzando el río Verdugo por el puente romano y después de un repecho de pánico... enlazo con la general que lleva a Pontevedra. Voy tranquilo porque todos a los que he preguntado me han

dicho que el camino a Vilaboa y la carretera que lleva a Moaña es casi llano. A Vilaboa llego pronto y dejo mi tarjeta en la policía local, aprovecho para que me pongan el cuño en el libro de firmas de la ruta. Ya camino de Moaña me doy cuenta que la gente que me informó no tiene bici y a Moaña normalmente va en coche, otra explicación no tiene porque...pedazo de repechos. Lo mismo voy a 10 por hora subiendo unos repechos que me quitan el aire como voy a 50 por hora cuesta abajo. Así durante algo más de 15 km y eso hace que las piernas se resientan. Se que tengo que pasar por debajo del puente de Rande pero no acabo de llegar y eso me desespera. Cuando lo alcanzo me causa una gran impresión. Lo he visto con otros ojos. Pasé por debajo de él y lo he visto inmenso; me hizo sentirme tremendamente pequeño. Cuantas veces encontramos a personas que van de sobradas por el mundo y no se dan cuenta de lo frágiles que son. Pues eso, me paré debajo y me sentí frágil y diminuto.

Saqué unas fotos y seguí camino de Moaña. En Domaio paré en la gasolinera; la vista a la ría de Vigo es espectacular. Me causa curiosidad un nuevo tipo de bateas, parecidas a la de los mejillones pero con red. Pregunto y me dicen que son criaderos de rodaballo. Llegar a Moaña me cuesta lo suyo y me sigo acordando de los que me dijeron que todo era llano. La verdad, no voy a darle más vueltas a este tema, sólo deciros que esta etapa ha sido una encerrona. Yo pensaba que iba a ser de transición pero nada de eso. Al final han sido 104 km de constantes subidas y bajadas y el poco llano que he encontrado me ha pillado con viento de cara y eso me ha castigado un montón. Pues a lo que iba. Llego a Moaña y me dirijo al ayuntamiento, dejo mi tarjeta y me dirijo a la funcionaria que está en información para que me cuñe el libro pero...me comenta que ella estaba sólo para emergencias y que el cuño no trabaja ni el sábado ni el domingo. Yo le explico de que va el tema pero nada, lo mío no es una emergencia y por lo tanto no se puede cuñar. Pues una emergencia no será pero yo no paso todos los día por Moaña. Al final me fuí pensando en el pobre cuño. Pensándolo bien pues el pobre tiene que estar hecho polvo. Toda la semana sufriendo golpes y más golpes, menos mal que los sábados y los domingos no trabaja sino el pobre no llega a la edad de jubilación !pobre cuño!. Como no quería irme de Moaña sin mi sello pues paré en un ciber, dejé unas pegatinas y me sellaron el libro. Camino de Cangas...más de lo mismo. Sube y baja como si estuviera en una montaña rusa. Por Cangas paso rapidísimo, hay un poco de atasco pero los que vamos en bici no sufrimos ese problema, alguna ventaja tenía que tener. Paro en una farmacia, me sellan el libro y voy preguntando para llegar al lugar donde quiero sacar mi foto de Cangas. Nada más y nada menos que en el Cruceiro de Hío. Voy preguntando y la gente me va guiando para que no tenga que subir demasiado. Me ven tan cargado que se asustan y la verdad, no paran de animarme continuamente. Paro en una tienda y compro una botella de agua. Las botellas de 1 litro y medio son la tónica general. No me duran mucho. Lleno la cacharra y meto la botella en el bolsillo del maillot para segur recargando. En cada etapa suelo beber unos 4 litros de agua porque hace mucho calor. Como compro tantas botellas pues ya me voy dando cuenta de los diferentes precios en función de los pueblos. La más barata ha sido hoy en Cangas, 50 céntimos y la más cara en Soutomaior, 75 céntimos. En esa tienda, además del agua me compro una empanadilla de pulpo que me sabe a gloria. Durante este descanso me llama Rafa Couto, que junto con Fernando Coello se están dejando la piel para que la página funcione bien. Charlamos un rato y yo le cuento como me siento. Que la etapa está siendo muy dura pero yo me siento muy fuerte, muchísmo más de lo que yo me pensaba. La verdad, que no me lo creo. Cuando acabo de hablar con Rafa pues salgo disparado para el Cruceiro de Hío. Alguno va a pensar que ya no estoy enfadado con la iglesia después del portazo que me dieron en la cara en Valença, de eso nada. Lo que pasa es que el Cruceiro de Hío es algo especial. Se trata de una obra impresionante ya que toda el monumento en si está hecho en una sola pieza. Es una obra datada en el año 1872 y obra del escultor y cantero Cerviño. En el atrio de la iglesia me encuentro a un señor mayor. Le pregunto donde está el cruceiro y el me guía hasta él. Le cuento lo que estoy haciendo y él hace de guía improvisado. Este señor se llama Javier Portela y como le comenté que luego iba hacer una crónica para internet pues aprovechó para explicarme una historia que yo no conocía. Al parecer el creador de este cruceiro era un aprendiz cuando hizo esta obra. Trabajaba para un profesor que de vez en cuando lo enviaba al herrero para que el chaval afilase los punteros. Así lo hacía, los llevaba a afilar pero luego regresaba con ellos pues en malas condiciones. Su profesor desconfió del chaval y decidió espiarlo. Cuando lo descubrieron alucinaron por colores. Pues ahí está el Cruceiro de Hío, el más impresionante de la arquitectura religiosa gallega. Dice la historia que Cerviño era un genio y que salía más caro por la cantidad de vino que bebía que por lo que cobraba por hacer sus obras maestras. Javier Portela me comenta que hace un par de años vinieron especialistas para limpiarlo pero que no se pudo hacer por miedo a dañarlo. Por eso tiene todas esas manchas de líquines. Javier accede a posar conmigo para ponerlo en mi página. Y como ve que yo muestro mucho interés peus me comenta que él está un poco enfadado. Que el Cruceiro de Hío siempre se llamó así y ahora han cambiado las señales y le han puesto Cruceiro do Hío y que eso no es así. Le regalo una pegatina para que se la pase a los nietos o a los hijos y que pueda verse en mi página. Se parte de risa, la verdad, y me dice que él no tiene ni hijos ni nietos. Se despide de mi y me desea buena suerte. Pues nada Javier, muchas gracias por el buen rato que me hiciste pasar.

De Hío salgo dirección Bueu. Paro en Aldán para sacar una foto en la playa y un señor tiene toda la pinta de morirse de ganas por saber lo que estoy haciendo. Le pido un clinex para limpiar el objetivo y me dice que no tiene pero me ofrece su pañuelo. Le digo que no importa y empezamos a charlar. Le encanta la idea y le entrego una pegatina y me dijo que me seguirá por la web. Camino de Bueu los repechos son cada vez más duros y el viento machaca de frente. En Bueu dejo una tarjeta por debajo de la puerta del ayuntamiento y me paso por la lonja y el puerto. Charlo un rato con un señor en la lonja y le entrego una pegatina. Le encanta la idea y aprovecha para contarme cosas de la política en Bueu. A mi estas charlas me vienen fenómenas. Son 4 o 5 minutos de descanso que me vienen genial. Las pescaderas de la lonja me felicitan por lo que estoy haciendo. Camino de Marín me empieza a dar el bajón. Quería llegar a Portonovo a las 3 de la tarde pero me resulta imposible ya que casi son las 3 y aún no he llegado a Marín. En Marín paro a sellar en la gasolinera de Campsa que está delante de la escuela militar. El señor que trabaja allí alucinó por colores y se quedó con una pegatina. De allí pues salí buscando un plano para hacer la foto pero me resulta imposible. No quiero sacar la Escuela Naval porque, aunque es algo emblemático, pues a mi lo de los ejércitos como que no. Ahora, hasta cierto punto, me siento culpable de no haber sido objetor de conciencia. En esa época de mi vida no estaba los suficientemente maduro y me dejé llevar por el "sistema". Dicen que los ejércitos garantizan la paz. No se, si yo me tengo que armar para que me respeten pues eso no es paz ni es nada. Descartada la opción de la Escula Naval pues me dirijo todo contento a la alameda de Marín pero...!Sorpresa!, hay tanta publicidad electoral que no hay forma humana de conseguir un plano bueno. Es uno de los problemas de la ruta, los mejores planos siempre son entorpecidos por una torre de telefonía, unos cables, en Bueu unos cables me fastidaron una toma preciosa, y por añadido pues la publicidad electoral. Señores políticos. Ustedes se dejan la piel por nosotros y yo me estoy dejando la piel en este proyecto. Le estoy poniendo toda la ilusión del mundo, por mi y por lo que puede representar para otras personas lo que estoy haciendo. Intento sacar las mejores fotos de cada ayuntamiento para que sea una buena imagen de cara al exterior. El día 27 creo que acaba todo esto ¿verdad?. Pues les doy 5 días para que limpien todo; luego no me vengan con que no les gusta la foto que les hago. Y no me vengan con que no pueden. Yo también he organizado muchas historias y la fiesta termina cuando se recoge todo. Creo que he sido clarito. Yo quiero hacer esta ruta en paz pero, ya que todos los paisanos que me voy encontrando por el camino, que al fin y al cabo son sus votantes, me están ayudando un montón; indicándome cual es el mejor camino pues....ya saben, todo limpito ¿vale?.

Bueno, saco un pequeño plano de una estatua en la alameda de Marín, otra cosa no puedo hacer ya que yo no quiero que en mi página figure ni un solo símbolo político y luego entrego una de mis tarjetas a una policía local que está en la puerta del ayuntamiento. Ella me dijo que la metería en un sobre a la atención del concejal de cultura. Camino de Pontevedra me doy cuenta por el mal olor que la fábrica de pasta de papel de Ence está cerca. Con el paso de los km me acostumbro a ese olor y ya no me huele. Hago algunas fotos que algún día pueda enseñar en alguna charla o en alguna historia que pueda organizar después de mi ruta. Una cosa es lo que nos venden y otra cosa lo que hay. La fábrica en cuestión se gasta unos humos de cuidado. De nada me sirve que en la fachada tenga unos petroglifos preciosos. Sigue contaminando igual, por lo menos es lo que me parece. Paro un instante para preguntarle a un señor si ya estoy en el ayuntamiento de Pontevedra. Me dice que no sabe pero le parece que si. Y ¡ATENCI

Cruzando Combarro Dos aventureros: Emiliano y Benito Javier Portela y Benito en el Cruceiro de Hío Alameda de Marín Charlando con Castelao Horreos de Combarro
Total de kilómetros realizados en la etapa: 104

Ecoturismo

O coñecemento que estás adquirindo da nosa terra é impagable. Gostaríame un día repetir a túa fazaña e ir de pobo en pobo, falar coa xente coma ti, despertaren esa curiosidade que deixas ó que non pregunta e queda papando para o bandeirolo que axitas no cu da túa noiva :-)

Este é un novo concepto de ECOTURISMO, improvisado e sostible, do que deixa pegada no turista e non consume os recursos locais...